El escondite de los sueños de Ricardo Rubio

Me miraste, tu mirada palideció en esa triste oscuridad que nos envolvía sin mas abrigo que el dolor. Entonces mi memoria se acurrucó en ese rincón donde los sueños se hacen realidad, y escondí las dudas, las sombras y los soles que un día iluminaron mi vida. Entonces recurrí a las lágrimas de cristal transparente, a los vencidos recuerdos, a las verdades vacías que  ya no tenía. Encontré mi refugio, mi búnker, mi resguardo…

Cartas sin escribir, besos vacíos que no encontraran tu boca, rosas secas sin tu nombre, voces sin respuesta, libros sin dedicatoria. Escondites llenos de sueños donde tu nombre ya no es tu nombre y tus versos ya no son tus versos.

En el Escondite de los sueños.

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